Descripción
Algunas miradas son más inocentes que otras. Cuando a la hija del director de Investigación y Desarrollo de la Manufactura Frederique Constant sueña con una fase lunar, la imagina alejada de los estándares habituales. Su enfoque no es el de un diseñador o el de un relojero. Es más bien un poema amoroso y benévolo donde dos mitades de la luna se encuentran y se besan sobre un fondo estrellado.
El carácter clásico de esta composición se ve ahora reforzado por un nuevo círculo horario. Este eclipsa los números árabes tradicionales en favor de unos números romanos finos y elegantes. Por primera vez en la colección, son de un color que se repite en la correa de piel cosida con cierre desplegable. La idea de combinar los índices con la correa es una característica estética exclusiva de esta colección y una elección poco común en relojería.
Características:







